Los requisitos para ser incluido en un fichero de morosos son: que exista una deuda cierta, vencida y exigible, y por supuesto que no haya sido pagada.

También puede ser que se le incluya en los ficheros de morosos porque le hayan requerido el pago reiteradamente y no haya sido atendida dicha petición siempre y cuando no exista prueba documental que contradiga los requisitos mencionados anteriormente.

Es muy importante no estar dentro de listas como la de Asnef ya que antes de conceder ningún crédito a cualquier empresa o persona, las entidades financieras revisan este fichero para asegurarse que no dan el dinero a un moroso. Además no solo tendrás problemas con empresas financieras, con muchas compañías de servicio también ocurre lo mismo. Es posible que trate de cambiar de operadora y esta no le acepte como cliente por el hecho de haber dejado alguna deuda pendiente con una competidora.

Otro tema importante es saber que para entrar en una lista de morosos hace falta tener una deuda real impagada pero que no importa la cantidad que se adeude. Hay que tener esto muy en cuenta ya que si tienes cualquier sospecha de poder estar en un registro de morosos por insignificante que sea la cantidad debida, es mejor asegurarse para en el caso de estarlo, poder salir de la lista de morosidad a tiempo.

Se podrá registrar en estos ficheros a personas o entidades que cuenten con impagos durante los últimos seis años. La ley establece que la desaparición de estos ficheros sea inmediata una vez que la deuda haya sido cancelada, pero no siempre ocurre esto, puesto que las entidades suelen vender su deuda a otra y el proceso acaba haciéndose más largo.

Se recomienda obtener siempre un certificado de que el pago se ha efectuado y solicitar por escrito la retirada de la lista de morosos, enviando la documentación pertinente: la carta, fotocopia del DNI y la fotocopia del certificado de la deuda saldada, al registro de morosos correspondiente. Se puede reclamar en la Agencia de Protección de Datos, si en un período de diez días no le han notificado su desaparición del fichero.

Tan pronto como se entra a formar parte de un fichero de morosos el afectado debería ser avisado en un plazo máximo de treinta días según la Ley Orgánica 5/1992, para que el mismo pueda informarse, y poder así ejercer su derecho de rectificación y cancelación. Si alguien se encuentra en ellos por error deberá presentar pruebas fehacientes por escrito que demuestren que no posee deuda alguna, si es incorrecto, será corregido en cinco días.

Todo lo mencionado anteriormente funciona de la misma forma en cualquier fichero de morosidad, ya sea Asnef, Equifax, Experian o incluso Rai.